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Tomate deshidratado

Descripción
El tomate es una hortaliza que crece en la tomatera, que es un planta herbácea originaria de los bajos Andes. De color rojo intenso y con un sabor dulzón, con un toque ácido. El tomate deshidratado se consigue mediante la deshidratación de un tomate maduro, lo que permite conservarlos durante mucho tiempo. El sabor del tomate deshidratado es más acido y fuerte que el de los frescos, por lo que son ideales para elaborar salsas y como condimento para potenciar el sabor de los platos. Son bajos en calorías e hidratos de carbono, y entre sus nutrientes encontramos hierro, magnesio, calcio, fósforo, vitamina A, fibra, antioxidantes y proteínas. Alguno de los beneficios del tomate deshidratado son:
  • Ayudan a regular la presión arterial y a prevenir trastornos cardiovasculares, por lo que colaboran en el buen funcionamiento del sistema cardiovascular.
  • En el tomate encontramos zeaxantina y luteína, que son moléculas directamente relacionadas con la prevención de enfermedades degenerativas como el Alzheimer.
  • Ayudan a mejorar la salud de la piel y a fortalecer el sistema inmune.
El tomate deshidratado se suele utilizar en salsas, en ensaladas, como guarnición para carnes, en pizzas, platos de pasta, etc.
Atributos
Precio

1,2512,50

Origen
Túnez
Seleccionar tamaño
TEMPORADA

Portes gratuitos en la península para pedidos superiores a 39€.
Envíos a partir de 24/72 horas.

Descripción

Información nutricional por 100 g
  • Valor energético: 282 Kcal/1178 kJ
  • Grasas: 3 g
    • de las cuales saturadas: 0,4 g
  • Hidratos de carbono: 43 g
    • de los cuales azúcares: 37 g
  • Fibra alimentaria: 12 g
  • Proteínas: 14 g
  • Sal: 10 g
Fecha de consumo preferente

6 meses.

Información adicional

Peso

100 g, 150 g, 250 g, 500 g, 1000 g

Ingredientes:

Tomate seco deshidratado y sal.

Puede contener trazas de:

Cacahuete, frutos de cáscara y derivados.

RECETA PANELLETS

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Cómo prepararlos

  1. Pelar y cortar las patatas en trozos pequeños y hervirlas.
  2. Poner el azúcar en un bol grande y, cuando estén hervidas las patatas, estando muy calientes, añadirlas al azúcar.
    Sin dejarlo enfriar, incorporar poco a poco la almendra al bol del azúcar y la patata, mientras amasáis enérgicamente.
  3. Dejar enfriar la pasta obtenida en la nevera, mínimo una hora.
  4. Hacer bolitas de más o menos 15 gramos cada una.
  5. Adherir a las bolitas piñones, almendra troceada, fruta confitada, membrillo, chocolate o coco rallado.
  6. Precalentar el horno a 200º C.
  7. Colocar papel de horno en una bandeja, colocar los panellets y pintarlos con huevo batido o mermelada (de albaricoque o melocotón) disuelta en un poco de agua caliente.
  8. Hornear durante 10 minutos y ¡listos! Cuando salen del horno están blandos, pero ya están hechos. ¡Se endurecen cuando se enfrían!